Como se quita el hipo

Breve explicación y algunos consejos en caso de que un ataque de hipo nos tome por sorpresa

El cuerpo posee diversos mecanismos por los que se manifiesta a veces de manera involuntaria y molesta. Uno de ellos es el trastorno conocido como hipo. En la caja torácica se encuentran diferentes estructuras entre ellas el diafragma que es un músculo que controla la cantidad de aire que entra en los pulmones. Al contraerse se produce el mecanismo de la inspiración y al relajarse se produce la expiración, es decir la salida de aire por boca y fosas nasales.

Algunas veces sucede que por diferentes motivos como pueden ser: comer demasiado rápido, tragar aire súbitamente, alteraciones de los nervios, consumo excesivo de alcohol o de bebidas con mucho contenido gaseoso, se produce el molesto hipo. ¿Por qué se produce el hipo? Básicamente tiene que ver con la excitación parcial e involuntaria del nervio frénico. Estos son un par de nervios que parten de la médula espinal y comprenden el tórax, diafragma y parte del pericardio. Sus funciones principales son de orden sensorial llevando impulsos desde el pericardio y peritoneo al sistema nervioso central; motora, que es la responsable de producir la respiración por medio de la contracción y relajación del diafragma; y finalmente simpática, que hace que se lleve reflejos e impulsos hacia el sistema del mismo nombre.  

Aunque el hipo es un trastorno de corta duración y generalmente pasajero, existe una alteración mucho más compleja conocida como “singultus” consistente en una serie de ataques de hipo que se pueden extender por más de un día y que hasta el momento carece de tratamiento fiable. Este trastorno poco común puede producir trastornos en la vida cotidiana del paciente como comer, dormir, realizar otro tipo de actividades. Aunque parezca inocuo e, incluso, para algunas personas divertido, puede ser un síntoma de un trastorno mucho más grave por lo que se requiere la administración y tratamiento por parte de un médico profesional.

Dado que el diafragma que como se ha dicho, permite actividades normales para la subsistencia del cuerpo como la respiración con la expulsión e ingreso del aire en los pulmones o como la deglución con la glotis, que cierra la tráquea al momento de comer, el hipo puede resultar muy molesto. Una serie de neuronas emite impulsos para producir el movimiento y funcionamiento de estos órganos.

Ya que el hipo es un trastorno bastante común, producido por factores que van desde distensión gástrica, comer a prisa, alcoholismo, alteraciones en el humor, estrés, ansiedad o emociones fuertes, lo que se puede hacer por parte de un profesional de la medicina pasa por tratamientos puntuales en la zona alterada por el trastorno, como por ejemplo: estimulación de las paredes de la garganta, dilatación del esófago, estimular el nervio frénico por medio de impulsos eléctricos en la base del cuello, etc. Algunas veces es necesario tomar otro tipo de medidas tales como dosificar escopolamina en pequeñas dosis, hacer cambios en las alteraciones del metabolismo, disminuir el consumo de alcohol y tabaco, así como calmar la ansiedad y neurosis en casos de crisis nerviosas continuadas.

Dentro de la cultura popular, tan dada a hallar fórmulas y remedios mágicos salidos de la chistera, hay innumerables recetas para terminar de una buena vez por todas con la molesta contracción del diafragma. Sin embargo, antes de aventurarse a probar en alguien o uno mismo como conejillo de indias con una vieja receta, es bueno tener presente cuales son los distintos tipos de hipo y en qué casos la situación dista de ser un simple episodio pasajero y requiere ayuda profesional.

Hipo agudo: es aquel que por regla general dura menos de 48 horas y se produce por factores como beber líquidos a temperatura muy fría, ingesta rápida de comida, exceso de alcohol, crisis nerviosa, entre otros.

Hipo refractario: esta clase de hipos son por lo general poco comunes. Por esta razón, ya que puede ser el reflejo o síntoma de una enfermedad mucho más seria, debe acudirse al médico para ser evaluado pertinentemente  por este.

Dentro de los mitos populares y que la medicina avala pueden contarse algunos de estos:

–Contener la respiración por un periodo de tiempo aproximado de quince segundos. La explicación a esto puede deberse a que las contracciones involuntarias del diafragma pueden ser neutralizadas con la reacción de contener la respiración, pues el musculo se ve forzado a permanecer estático y disminuir así la violencia de las contracciones.

–Existe una solución al parecer probada por varias personas consistente en poner el cuerpo en posición similar a la que se hace al realizar ejercicio de brazos sujetándose a una barra paralela. Al estirar el cuerpo hacia adelante arqueando el diafragma, según algunos pacientes, se consigue la cura definitiva en cuestión de segundos a la molesta contracción.



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