Una partida de ajedrez.

Al fin lo he decidido. Me ha costado meses. Años. Ahora dejo escritas estas palabras como prueba del paso que he dado.
La vida tiene eso. Tomamos muchas veces decisiones importantes sin demasiado apuro, pero otras…

Una partida de ajedrez, eso parece la vida…

Sufrimiento ante la inseguridad de no saber. Cálculos, esperanzas para lograr una jugada maestra que atenace al enemigo, lo acorrale…. Y poder decir tras el movimiento, sudorosas las manos, la respiración contenida…” ¡Jaque mate; eres mío! “
Ahora sí, hermano, la partida es mía, no hay escapatoria posible, todas las casillas están cubiertas, ¡HE VENCIDO!

…Al fin lo he decidido. Hoy, 29 de octubre de 2009, decido abiertamente ejecutar mi jugada final, y en ella he de ganar a la vida lo que la vida me ha negado tantas veces. El triunfo.

Ya he empezado yo a conocerla… En el fondo es poco original… -La vida, digo-.
Que se prepare. El mundo. Que se prepare.
Juan Pablo García.


3 comentarios:

  1. Lo peor es cuando te crees que vas de camono al mate, y una simple pieza subestimada te la juega...

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  2. ¿Y en la vida,como en el ajedrez, puedes quedar en tablas? Rey con Rey, avanzando solos en el espacio inmenso y ancho del tablero. Sin peones, ni torres ni caballos, ni siquiera con la compañía de tu reina (el amor de tus amores). Nada, nadie. Sólo estás tú y tu enemigo y... el tiempo. Tic-tac, tic-tac... Al final, sólo queda mirarle a los ojos (a tu enemigo: el destino), y darle la mano. ¿Quién ha ganado?

    Wilson

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