El teclado

Me pidió ayer Japo que estrenase el apartado de Reflexiones de Atalaya cultural, y tras sentarme delante del teclado, todas las reflexiones que en mí suelen habitar a lo largo del día huyeron de mi mente, esperando a que me alejara del teclado para volver, pero como cada vez que me siento delante del teclado se repite este extraño fenómeno, he deducido que el teclado es un repelente de reflexiones (alguien debería investigar sobre esto), y por tanto he decidido reflexionar sobre lo único que no huye de mí cuando estoy en frente del teclado… efectivamente, ¡el teclado mismo!.
El teclado es uno de los más grandes inventos del hombre desde el bolígrafo de diez colores, y lo más curioso de todo no es el teclado en sí, sino su elaborada estructura, pues fuese quien fuese quien la elaboró, pensó que su usuario lo usaría más para ganar,sumar y añadir, pues a la derecha de todo el teclado se encuentra un + del tamaño del “Enter”, mientras que el menos que se encuentra justo encima es una cosa diminuta y esmirriada -como pensado para un negocio que no pierde dinero- ,está ahí “por si acaso”. Si realmente uno se pone a mirar el teclado, se da cuenta de que no lo conoce tanto como creía, y si no lo crees así, dime: ¿para que sirve el “F11″?, ¿que metamorfosis sufrirá tu ordenador cuando pulses una de las ventanas del windows que se sitúan a izquierda y dereha de la barra espaciadora?… muchas son las preguntas que uno puede hacerse cuando observa el teclado, ¿por que hay números encima de las letras y otros a la derecha del teclado (junto al gigantesco +)?. ¿para ahorrar tiempo? ,¿pero has cronometrado lo que tardas en pulsar el primer y el último número de las zonas númericas?…, pues no vale la pena invertir millones de euros en repetir los mismos números a un lado y a otro. por supuesto, si no sabes para que sirven las teclas que tienes, no intentes nunca cruzar más allá de la línea de las teclas “F” (F1, F2, …) más arriba se encuentran las teclas que nadie ha utilizado nunca, y que están ahí puestas para que, como el espacio, el teclado sea algo siempre inabarcable e incognoscible, a la sombra de nuestro entendimiento, y si no sabes para que sirven los botones del “finis terrae” del teclado, nunca se te ocurra tocar los botones que hay debajo del teclado… (cuando lo mires entenderás porque lo digo).
Mario Gil.


5 comentarios:

  1. Como dije: suprimir mi tecla favorita, es como: "burn it"...

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  2. Genial: derrapando al final para sacar verdades de la nada. Y que conste que tambien sufro abducciones enfrente del susodicho invento.

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  4. Una reflexion brillante ,mario, y sin duda alguna enriquecedora, nunca jamás había profundizado alguien tanto en los intrincados misterios del teclado, ese gran desconocido.

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  5. querido blepot, las verdades nunca salen de la nada, y yo no he dicho que sufra abducción alguna... ¿te has leido el artículo?

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